'La magia poética surge de la necesidad de representar, de alguna manera, la poesía que envuelve a la realidad y la hace más accesible y comprensible'
'La magia poética surge de la necesidad de representar, de alguna manera, la poesía que envuelve a la realidad y la hace más accesible y comprensible'
Entrevista con Házael González, autor de la saga Historias de la tierra Incontable
Bibianaripol.com - 02/09/2019 06:46
http://www.badanotis.com/noticia.php?n=16571

¿Qué sería la vida sin imaginación, magia y fantasía?

Jamás me habían hecho una pregunta semejante, y la verdad es que para mí sería inconcebible vivir sin ninguna de esas cosas… pero en todo caso, de lo que sí estoy seguro es de que sería una vida muy, muy aburrida.

Háblanos del concepto de magia poética.

La magia poética surge de la necesidad de representar, de alguna manera, la poesía que envuelve a la realidad y la hace más accesible y comprensible. Desde luego, está muy ligada a la psicomagia creada por Alejandro Jodorowsky (a quien por supuesto va dedicado el “Círculo Primero”, que es el libro en el que más se explora el concepto), pero no tiene tanta potencia como esta última, a la que personalmente considero una terapia interesante y de lo más legítima. Digamos que mi magia poética es más literaria y sus efectos son sanadores pero sobre todo inspiradores, en el sentido de que yo creo que la gente necesita inspiración (y creatividad) para vivir esta maravilla que llamamos Existencia, y la magia poética puede proporcionársela… o en todo caso, ayudarles a ver la realidad de una forma diferente a la habitual.

¿La novela fantástica está valorada como se merece?

Gracias a los dioses antiguos y modernos, las cosas están cambiando: George R. R. Martin ha conseguido que la gente vea a un ejecutivo trajeado en el metro leyendo Juego de Tronos y no se asuste, y el maestro Tolkien se estudia en las universidades… pero no hay duda de que queda mucho por hacer, sobre todo en este país nuestro. Yo mismo ya he cumplido los 40, y mucha gente me pregunta que cuándo voy a hacer una novela “seria”, como si todas estas fuesen una broma o no expresasen todo lo que yo quiero expresar… Los países anglosajones son diferentes, ya que allí es normal que sus máximos autores, como Shakespeare, escribiesen sobre hadas y elfos, y a nadie le extraña… Pero como digo, esto está cambiando, aunque poco a poco: todavía hoy, cuando leo las listas de los medios “serios” acerca de los libros “serios” que recomiendan, no puedo evitar pensar “¿quién leerá esto, y por qué no habrá en estas listas ninguno de los autores contemporáneos a quienes yo y tantos otros leemos?”

El camino iniciático de la protagonista ¿está inspirado en el tuyo?

. El mismo José Saramago, cuando le preguntaban cuál era el personaje de sus novelas directamente inspirado en sí mismo, contestaba “en mis novelas, yo soy Dios y el Diablo”, y es cierto del todo. Quienes escribimos, escribimos sobre lo que conocemos, aunque disfracemos la naturaleza de las cosas o las acciones o los hechos. En este caso, la protagonista femenina recorre un camino de conocimiento que la lleva en busca de su propio nombre, y eso por ejemplo es algo que yo mismo tuve que hacer con el mío propio, que mis padres sacaron de la Biblia y que tiene detrás una cantidad de historia que es difícil imaginar hasta que no te pones a ello. En todo caso, yo creo que la vida misma es un camino iniciático, en el que no basta en absoluto ir cumpliendo años, porque eso lo hacemos todos, y prefiero escribir sobre eso que no sobre batallas o amoríos (con todos mis respetos a quien sobre eso escribe). El conocimiento es interesante, y el camino que hay que recorrer para encontrarlo, también.

Los animales tienen una gran importancia en tu obra ¿Tienen un lenguaje que no sabemos descifrar?

Esta pregunta me recuerda una anécdota de cuando yo iba a la escuela, en mi pueblo natal de Cerredo, en las montañas astures, y mi profesor nos explicaba que las personas éramos animales racionales, y que los demás animales eran irracionales… y yo siempre le rebatía que no era cierto, porque yo me daba perfecta cuenta de que los animales no eran idiotas y sabían pensar. Aquel pobre hombre no sabía qué decirme, pero mis amigos gatos y perros me demostraban continuamente que yo no me equivocaba… y los posteriores estudios que se han 3 hecho al respecto me lo han corroborado cada vez más. Hay chimpancés que han aprendido lenguaje de signos, animales que utilizan herramientas de un modo aprendido, delfines y ballenas que se comunican entre sí por increíbles gamas de sonidos, gatos que pintan cuadros fascinantes… Mi opinión es que los animales son sin duda criaturas interesantes con los que no es difícil comunicarse.

¿Y la naturaleza?

No sé qué opina la gente, pero para mí que, al menos de momento, no hay más mundos que este en los que podamos estar tan cómodos, y creo que deberíamos cuidarlo más de lo que lo hacemos, sobre todo por nosotros mismos. Cuando la gente dice que el mundo se acaba porque lo estamos matando, yo siempre pienso que eso no sucederá, porque si pensamos en escala planetaria, al planeta no le preocupan lo más mínimo cien, mil, diez mil, o cien mil años… pero somos nosotros los que no tenemos ese tiempo. A mí me encanta caminar por un bosque, y si el bosque arde o lo talan, ya no podré caminar por él… porque dentro de cien o doscientos años seguramente estará igual, pero soy yo el que no tiene ese tiempo, así que hay que cuidarlo para caminarlo yo y quien viene detrás de mí.

Me iría ahora mismo a vivir a la Tierra Incontable ¿En qué te ha inspirado para crear este mundo imaginario?

¡Ja, ja, ja, ja, ja! No te lo creerás, pero mucha gente me lo dice… Supongo que yo también, y precisamente por eso la creé, inspirándome desde luego en todo lo que me gusta (y lo que me deja de gustar): los bosques astures, las playas mediterráneas, los escenarios naturales de esta Tierra nuestra que me fascinan, las lecturas de las novelas de aventuras… Como digo yo, todo es leña que echamos al gran fuego de la creación, y creo que es así como debe obrar un creador, sea en la disciplina que sea.

Tuve la grandísima suerte de entrevistar a José Luis Sampedro poco antes de su muerte, y me dio el mejor consejo que me hayan dicho jamás: “joven, escriba usted lo que le dé la gana, y así al menos, cuando llegue a mi edad, podrá decir “yo dije lo que dije”, y nada más, porque eso es lo único que importa”. Hay gente que sufre con la creación, pero yo prefiero maravillarme… aunque eso no quiere decir que a veces no sufra con ella, por supuesto.

La novela está impregnada de erotismo. Es un tema que también has tocado en anteriores libros con mayor profundidad ¿Qué nos aporta el erotismo?

He aquí una pregunta que poca gente contestaría con honestidad en público, pero que en privado está pensando una respuesta clarísima y directa… y te voy a explicar por qué, ya que el mismo hecho de que me formules esta cuestión ya da idea de cómo está el tema en este momento de la humanidad. No estábamos allí para verlo, pero cada vez parece más caro que durante miles de años, el sexo fue sagrado, y si lo piensas bien, no puede ser de otra manera: ¿cómo no va a ser sagrada la única forma de crear nueva vida? ¿Cómo no van a ser sagradas las partes del cuerpo capaces de generar esa nueva vida? ¿Cómo no va a ser sagrado el acto mismo de la creación, es decir, la danza de complementarios que permite que la vida se reproduzca y continúe su latido? Y de repente, en los ultimísimos milenios, y por culpa de fanáticos de religiones fanáticas, esa manifestación de lo divino se ha cubierto de pecado y 4 suciedad, y se ha escondido y avergonzado todo lo posible, derivándola además hacia un mercantilismo asqueroso que impregna toda nuestra existencia de forma obsesiva en un “quiero y no puedo” verdaderamente obsceno.

Lo he dicho más de una vez, y si lo piensas en términos históricos como he dicho, es una verdadera catástrofe: ¡lo que hemos perdido como humanidad, convirtiendo lo más sagrado en lo más pecaminoso! Por eso muchos de mis personajes viven el Eros con tanta naturalidad, y es eso lo que escandaliza a los más puritanos… porque mis personajes, masculinos o femeninos, viven su sexualidad de forma natural y sin complicaciones (menos la mayoría de los humanos, por supuesto), y eso es lo que choca: no que lo hagan mucho o que lo hagan poco, sino que lo hagan cuando quieran y como quieran, sin nada que demostrar ni reivindicar ni condenar ni exaltar.

El erotismo se entrelaza en tu novela con amor y libertad. ¿El amor y la posesión están muy arraigados en nuestra sociedad?

Para mí, no se pueden desligar amor (entendido como amor de pareja), libertad y erotismo, porque no tiene ningún sentido. ¿Existe el amor sin un deseo voluptuoso por la otra persona? ¿Existe amor sin libertad? ¿O libertad sin un sexo sano? Hay mucha gente que a veces quiere discutir conmigo diciéndome que el mundo no es así, y yo siempre les contesto lo mismo: puede que tu mundo no sea así, pero el mío sí lo es… y si no estás de acuerdo, me parece bien, pero no intentes convencerme a mí de lo contrario. Y te aseguro que eso les desquicia, porque ni siquiera son capaces de pensar en que las formas de amar son infinitas… y las mías, vuelvo a repetirlo, están muy claras: he tenido las suficientes experiencias en mi vida como para saber que lo que quiero es precisamente amar libre e intensa (y sexual)mente, y sé que también hay gente que lo desea, pero que no se atreve a decirlo. Yo no tengo ningún problema, porque gracias a los dioses, vivo en una época en la que (en principio) no pueden quemarme en la hoguera por decir semejante cosa… Yo creo que no se trata tanto de amor y posesión como de formas distintas de amar.

En la novela transmites la importancia de ciertos valores ¿Crees que están perdiendo relevancia?

Bueno, aunque parezca mentira, mi intención no es en absoluto la de resultar moralizante o dogmático en cuanto a la defensa de unos u otros valores… precisamente porque lo que yo sí quiero es que la gente piense, y que piense en formas diferentes de ver la realidad, tanto la suya propia como la que les rodea. Creo que muchas personas no son conscientes de cómo son ellos mismos y sus ideas quienes modelan la realidad en la que viven, y cómo el apreciarla de otras maneras puede enriquecerla y diversificarla en direcciones insospechadas… En definitiva, yo no quiero que mis lectores piensen de una determinada manera, sino que piensen por sí mismos, ni más ni menos… y que vean que eso no solo es posible, sino deseable.

¿Cuáles son los autores o libros que más te han marcado?

Muchos, pero sin duda, hay unos cuantos que si no citase estaría siendo muy, muy descortés: Michael Ende (Momo sigue pareciéndome uno de los mejores libros que he leído en mi vida), el maestro Tolkien, Alejandro Jodorowsy (su autobiografía La Danza de la Realidad me cambió literalmente la vida), Alan Moore y Neil Gaiman (a ellos están dedicadas las Historias de Sirenas, por razones obvias), la gran J. K. Rowling (ojalá se le reconozcan pronto sus méritos “literarios”, en general)… pero la verdad es que soy un lector omnívoro desde siempre, y creo firmemente en aquella máxima de que la literatura solamente se divide en “buena” y “mala” (y ni siquiera). Por ejemplo, llevo más de una década suscrito a la revista National Geographic, y me la leo religiosamente todos los meses… y me ha inspirado más fragmentos y pasajes de la Tierra Incontable de los que soy capaz de recordar.

¿Qué te gustaría que aportase la obra al lector?

Lo que a mí me aportan mis novelas favoritas, o más bien las obras de arte que más disfruto: criterio, entretenimiento, fantasía, magia, diversión… pero sinceramente, eso no sé si he sido capaz de conseguirlo. Con tal de que se lo pasen bien leyéndola y les inspire para crear sus propios mundos y formular sus propias ideas, ya me doy por más que satisfecho.

¿Cómo definirías tus novelas?

Un amigo muy querido las definió una vez como “fantasía mística”, y la verdad es que me gusta mucho calificarlas así. Pero sinceramente, creo que son los lectores y sus impresiones quienes deben definirlas.

El Despertar es el Círculo Primero de las Historias de la Tierra Incontable. ¿Cuáles son los que siguen? ¿Son todos un “Círculo”?

En principio, las Historias de la Tierra Incontable están organizadas como una heptalogía, es decir, siete partes, o mejor dicho, siete “círculos”, que conforman la historia principal. Sin embargo, hay otros volúmenes de las Historias de la Tierra Incontable que pueden ser considerados como una especie de spin-off, de los cuales el primero que va a publicarse son las Historias de Sirenas, que exploran los orígenes y filosofías de esas criaturas en particular. De todas maneras, mis libros siempre están concebidos para que puedan ser leídos de forma independiente y particular, aunque por supuesto los “círculos” es mejor leerlos correlativos. También hay que decir que a mí personalmente siempre me ha gustado explorar, lo que significa que hay varias historias ambientadas en la Tierra Incontable que están escritas en forma de cómic, y también a menudo pienso en la animación, ¡e incluso han inspirado composiciones musicales!